consumir de forma responsable

Parece razonable afirmar que los consumidores de moda tenemos parte importante en conseguir una moda sostenible.

Se habla del poder del consumidor -y por tanto también del consumidor de moda- en cuanto que con el ejercicio de su compra prioriza unos productos sobre otros, unas marcas sobre otras, y elige las que se adecuan a sus valores. Si queremos una moda sostenible compraremos de forma responsable y priorizaremos aquellas marcas que contribuyan a ella. Podemos afirmar, por tanto, que la responsabilidad de contribuir a una moda sostenible depende en buena parte del consumidor de moda.

Consumidores de moda en la sociedad líquida

Pero ¿qué tipo de consumidores de moda somos? ¿Podemos racionalizar la compra de ropa o nos dejamos llevar por la alta temporalidad de las tendencias de moda? ¿nuestros valores posmodernos permiten consumir de forma sostenible?

En cierta medida, los actos de consumo actuales vienen determinados por los rasgos de nuestra sociedad posmoderna. En uno de los artículos del libro «El Consumidor de Moda», de ISEM-EUNSA  se describe muy bien la llamada sociedad «líquida» donde «la superficie de las cosas se ha consagrado como la suma realidad» (Ferguson), y la identidad del individuo no tiene interioridad que expresar. Dudamos o negamos la existencia de nuestro yo interior que queda vacío, y por eso, no nos trazamos un itinerario vital. En nuestro mundo fluido lo que hoy parece adecuado, mañana puede parecer equivocado porque todo cambia de un día para otro.

El cambio y la innovación mandan. No hay más que ver la temporalidad de la ropa o de los objetos de moda. Y no solo cambian las situaciones sino también nosotros, que nos vemos forzados continuamente a cambiar para mantener la ilusión de una individualidad única.

Consumidores de moda en una sociedad líquida

Conciencia de identidad

Es verdad que la pandemia Covid-19 nos ha hecho plantearnos cuestiones o hacernos preguntas que antes no nos hacíamos. En el mundo de la moda la industria se comienza a replantear su alta estacionalidad, el fast fashion, el cambio excesivo en las tendencias.

Como consumidores de moda también nos hemos cuestionado qué es lo realmente importante, ¿es necesario tener tanta ropa? ¿qué tengo que hacer para no desperdiciar las cosas? ¿mi armario es sostenible?

Para ser consumidor/a responsable, para contribuir a la sostenibilidad como consumidores de moda es imprescindible que sepamos bien quien somos, que desarrollemos la capacidad reflexiva y que sepamos equilibrar nuestras emociones y deseos. Necesitamos no estar dominados por el momento, por lo efímero, y al comprar moda saber reinterpretar esos objetos en dialogo con la propia identidad y su manifestación ante los demás.

Además, en nuestros hábitos de consumo tiene que primar la renovación y utilidad continua frente al «fin de vida útil», como señala Elisa Regadera en su artículo Nuevas propuestas al Consumidor.

Ser clientes de moda exigentes, que buscan la calidad y durabilidad, el largo plazo frente al usar y tirar; que exigen la información de toda la trazabilidad de la prenda y no se conforman con un simple «ecopostureo».

En fin, ser sostenibles cambiando los hábitos de forma responsable y controlado las compras