Moda y sostenibilidad cada vez van más de la mano, aunque quede aún tanto recorrido por hacer. La crisis actual, que tanto ha dañado a la industria de la moda, ha producido muchos cambios y está consiguiendo, también, que el mundo de la moda se ponga en serio a buscar la sostenibilidad, de manera que no se convierta en «una moda más», sino que sea una realidad ineludible. Es el único camino si queremos satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones.

¿Qué es ropa sostenible?

Sostenibilidad es una de las palabras más usadas últimamente; y en el mundo de la moda, muchos la emplean vaciándola de contenido. Desde aquí, queremos aportar un poco de luz acerca de qué significa moda sostenible. Es sostenible la moda que en toda la cadena de producción -desde la fabricación de la materia prima hasta que llega a las manos del consumidor- mantiene tres condiciones: cuida la salud del planeta -no produce ningún impacto negativo-; cuida a las personas -logra su bienestar social consecuencia de sueldos justos, jornadas laborales y promoción de los trabajadores-, y produce crecimiento económico no solo cuantitativo sino también eficiente, competitivo, innovador.

Sostenibilidad es equilibrio
slow fashion

Significado de moda sostenible

Moda sostenible es sinónimo de calidad, prendas perdurables, reciclaje, materiales orgánicos, cero desperdicios, aprovechamiento, artesanía, racionalidad en el consumo. Sostenibilidad en moda significa que cada prenda tienen un alto valor y no se desecha tan fácilmente; y que las propuestas de moda sirven a las personas. El concepto de lujo en moda sostenible está muy ligado no solo al respeto por la naturaleza sino al valor de cada prenda como única y a su calidad, teniendo en cuenta la escasez de los recursos.

En la actualidad, hacer sostenible la moda es complicado y costos, por el modelo de negocio de esta industria. Pero gracias al empeño de unos cuantos, cada vez son más las marcas que luchan por ser sostenibles. Ya no solo se oyen voces sino que vemos realidades: Bibi Russell, Cecile Bahansen, Ecoalf, Gabriela Hearst, Green Forest, son ejemplos vivos de moda sostenible.

Ahora queda seguir andando esta senda de la sostenibilidad con más sinceridad y transparencia, consiguiendo un cambio paulatino en toda la industria de la moda. Porque el consumidor de moda, cada vez más y ojalá prime como criterio en nuestra decisión de compra- reclama que las marcas sean responsables social, ambiental y culturalmente.